miércoles, 9 de diciembre de 2009

Nostalgia.


Llevo ya un tiempo con una extraña sensación rondándome día sí y día también: de pronto no hago más que añorar. Añoro épocas, añoro personas y añoro sensaciones y sentimientos; el caso es extrañar algo y sentir esa sensación lamiéndome las heridas. Claro, cualquiera me dirá que así no se puede vivir porque, a diferencia de mucha gente que vive proyectando en el futuro, yo lo estoy haciendo al revés (para variar). Y justo hoy leo en un diario online malagueño una entrevista al escritor Juan Madrid en la que me suelta un derechazo que me deja sin habla: "Uno empieza a darse cuenta de la melancolía cuando también se da cuenta de que necesita memoria". Inmediatamente se han activado una serie de mecanismos en mi cabeza y en mi corazón que me han impulsado a enfrentarme a ello. Ya sé que muchos me dirán que soy un chaval, que anda que no me queda, etc. Y tienen mucha razón, que conste. Pero no hago más que ser consciente de que crezco, de que me hago mayor (y entendemos "mayor" como circunstancia en el tiempo y no como adjetivo calificativo referido a la madurez y senectud, ojo) y que, para más cojones, me doy cuenta de ello. Es decir, el quiz de la cuestión es ése: soy consciente de ello y no puedo hacer nada para remediarlo (de ahí la consabida nostalgia a la que aludo en el título). Creo que muchos coétaneos y compañeros de generación y aledaños no quieren darse cuenta de ello afectados como están por el tan traído y llevado síndrome de Peter Pan, y se comportan de una manera impensable para sus padres y abuelos. Yo por supuesto que también lo hago, pero mi putada personal es el ser un observador objetivo de ello. No digo que esté mal ni muchísimo menos, sino que yo tengo la sensación de que ya no debería estar haciendo según qué cosas y que estoy perdiendo mi tiempo, abandonándome a los brazos del hedonismo y haciendo de él mi leitmotiv, pero con la pesada sensación de un Pepito Grillo dándome paraguazos en la espinilla cada vez que me abandono a mí mismo.

Entonces llega un momento, como dice Madrid, en el que te percatas de que ya tienes un pasado, una trayectoria y la melancolía empieza a abrazarte. Todos sabemos que tiempos pasados siempre fueron mejores y que no vamos a volver a tener los dos patitos en nuestro DNI nunca jamás. Y jode, para qué negarlo. Jode porque a veces pensamos que qué estamos haciendo mal para que se tuerzan las cosas en un momento determinado y le damos mil vueltas a todo una y otra vez. Jode porque miramos para otro lado siempre en lugar de tirarnos a hacer lo que realmente debemos en lugar de lo que nos apetece porque es más fácil así. Jode porque no nos queremos dar cuenta de que crecemos porque Campanilla nos espera en el baño para ponerse esa última raya e irnos juntos a casa y no somos capaces de decirle que queremos dejar de verla. Y jode porque te estás haciendo mayor, maricón.


DiRRTYDiSSCo

Banda Sonora: Nostalgia

7 comentarios:

chechi dijo...

Y tú no has cumplido aún los 30... mueeeeejejejejeje.

Crecer duele, cómo no. Dolía en la niñez, dolía en la adolescencia y duele ahora. Y es una putada y es inevitable y... fin del asunto. Hay mil maneras de vivir, no es necesario que a determinada edad estés haciendo algo. La gente que suele seguir esos patrones, tarde o temprano estalla (por suerte!) y tienen algún tipo de crisis en la que se replantean lo tontos que han sido por no haber seguido "jugando" cuando podían.

El cuerpo pide otros ritmos, y ésa es la única certeza. Tu vida será como tú quieras que sea.

Crecer duele, pero mola. Mola la independencia, mola la experiencia, mola la sabiduría, mola la claridad con que ves las cosas, mola el pasar de todo lo pasable, mola cómo se acomodan solas las cosas en su sitio...


Desde un par de años por delante, creeme que lo que viene es mucho mejor de lo que pasó ;)

DiRRTYDiSSCo dijo...

Dios te oiga hija mía... Dios te oiga :)

Gracias por los ánimos y por la predicción, querida, porque llevo tiempo así y es un poco molesta.

xxx

clicia dijo...

Cuando pensamos que "cualquier tiempo pasado fue mejor" es porque no sabemos lo que falta por venir.
Como dice Chechi...y eso que aún no tienes los 30! Los pensamientos que tienes tú, hace mucho, muchísimo que me rondan. Y ayuda el hecho que me muevo con gente más joven que yo y pienso ¿estaré haciendo el ridículo? ¿una tía de 36 años haciendo lo mismo que cuando tenía 20?
Y surge la típica pregunta: ¿se me estará pasando el arroz? Bah, pues me lo comeré pasado y lo condimentaré para que me guste.
Así que, vive el momento, el hoy, no te abraces a la nostalgia del pasado ni a la incertidumbre del futuro.

Leticia dijo...

Cosas de la edad...
yo ya no creo en papa noel, ni el ratoncito perez, no creo en Dios, ni en los principes azules, no creo que las personas son buenas ni creo tampoco que al final todo sale bien...
sin embargo yo aun creo en el tiempo, creo en el silencio que deja el frio los domingos por las noches, creo que si me meto un tiro más la noche sera mejor, o que si me bebo una copa mas conseguire decir de verdad lo que pienso...
no nos hacemos mayores nenu, solo cambian las creencias, y el valor de los juguetes :)

moleculasyfilamentos dijo...

La vida es muy corta, amor, pero muy ancha. A lo largo de ella vas recogiendo situaciones, olores, reacciones o lugares que de un modo u otro haces tuyos y te defines en función de ellos.

Cuando evolucionas -si lo haces- mudas parte de la piel y desprenderse de la antigua no es inmediato: llevas tiempo reforzando esa imagen de ti mismo, no es tan fácil hacer clic y dejarla atras.

La tan cacareada madurez consiste también en mirarse al espejo y asumir quién eres ahora, sin verguenzas y sin complejos. Verse a uno mismo globalmente y no correr a engañarse o justificarse es de por si un paso sólido que dar.

Y uno tras otro construyes un camino, simplemente :)

Arkham dijo...

La nostalgia es normal, y piensa que de algún modo te pone las pilas y te recuerda el carpe diem, que puedes perderlo todo en un solo momento.

Además, como ya te dije, cambiar y evolucionar no es malo, y eso no quiere decir que no puedas seguir siendo un Peter Pan de corazón, es sólo que te apetece abrir nuevos orizontes.

¿Qué hay de malo en eso?

Dita bi Teese dijo...

vaya... simplemente es madurar... pasará pero es un estado introspectivo que a veces acojona. ayuda saber que no eres el único. besitos

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